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Cohabitar: ¿Deberías?

La Iglesia Católica está tan atrás en el tiempo. ¿Qué puede saber? Las cosas han cambiado. Todos viven juntos ahora. No es la gran cosa.

Pero, resulta que, hay estudios completamente seculares que confirman lo que la Iglesia ha estado diciendo desde hace rato: la cohabitación es mala para tu relación.

El Proyecto Nacional de Matrimonio (no afiliado a la Iglesia) llevó adelante un minucioso estudio sobre la cohabitación y concluyó: “No se ha encontrado ninguna contribución positiva de la cohabitación al matrimonio”.

Si crees que es buena idea poner a prueba tu potencial futuro matrimonio, lo que parecería contraintuitivo, estarás saboteando tu matrimonio siquiera antes de comenzar.

Las parejas que cohabitan están más propensas a divorciarse. Extraño, ¿no? He aquí lo que sucedería: las parejas que cohabitan generalmente mantienen su mejor conducta, sabiendo que todavía necesitan “ganarse” al otro. Una vez casados, tienden a dejar pasar algunas cosas, haciendo que la otra persona se pregunte qué sucedió. (lo he visto suceder). Al menos un miembro de la pareja espera que su relación se fortalezca con el matrimonio, pero en realidad, acontece lo contrario. El resultado final: “Tú no eres la persona que creí que eras. Quiero el divorcio”.

El otro problema de las parejas que cohabitan, ya sea que se den cuenta o no, es que están practicando la desconfianza. Medio compromiso no es compromiso. Cada miembro de la pareja cohabitante mantiene un pie afuera de la puerta. Esta actitud, consciente o no, puede ser llevada al matrimonio, haciendo que mantener el vínculo permanente del matrimonio se dificulte.

Los cohabitantes usualmente quieren una compañía estable, un alquiler barato, y disponibilidad sexual, haciendo de la cohabitación un acto utilitarista. Esto se suma a una relación que dice “Estoy dispuesto a dejar que me uses, siempre y cuando me permitas seguir usándote”. ¿Esto suena a amor verdadero?

Dormir juntos nubla el juicio de una persona. El sexo hace que te apegues a tu compañero, sea que él/ella sea bueno para ti. Los neuroquímicos del apego, como la oxitocina y la vasopresina producen sentimientos de felicidad cuando se está con la otra persona, ya sea que el otro sea indicado para uno o no. Esa pequeña patadita de felicidad facilita que se inventen excusas y racionalizar las conductas normalmente cuestionables de la otra persona, mientras se ignora la vocecita interior que insta a terminar la relación al instante.

Para las mujeres leyendo esto, odio decirlo, pero están entregándose de un modo especial en un intercambio que no les es favorable. Lamentablemente, el índice de matrimonialidad de una mujer decrece con la edad. Los hombres mayores pueden fácilmente contraer matrimonio con mujeres más jóvenes en nuestra sociedad, por lo que la ruptura de una relación, incluso tardía, no es un gran drama para los hombres pero sí para las mujeres.

Consideren las consecuencias de estar en una relación cohabitante que termina no resultando. Has estado en esa relación durante años, esperando casarte y diciéndote que una vez que te cases, tu futuro estará asegurado. ¿Pero qué si no lo está? Ahora has malgastado los mejores años de tu joven vida adulta; mientras tanto, tus oportunidades con muchachos jóvenes ha disminuido.

Los hombres, por otro lado, tienen un amplio rango de edad con el cual trabajar, y si se les da la oportunidad, optarán por una muchacha más joven y más delgada a una de apariencia más “antigua”. Nuevamente, es un sistema malísimo, pero para los hombres acostumbrados a la cultura de probar-hasta-comprar, si no funciona, simplemente cambian el producto por un modelo más nuevo, mientras que a las mujeres se las suele dejar a un costado.

La moraleja de esta historia es: evita la tentación de hacer lo que todos los demás hacen. La cohabitación sólo gasta tus mejores años. Manten el sexo fuera de la relación en orden a discernir si los sentimientos son reales. Ahorrarás mucho tiempo, así como muchos dolores del corazón a la larga.

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Betsy Kerekes es coautora de 101 Tips for Marrying the Right Person y 101 Tips for a Happier Marriage. Su libro más reciente es Be a Happier Parent or Laugh Trying. Ella puede ser encontrada en su blog, parentingisfunny.wordpress.com o en twitter @BetsyK1.

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